Otro proyecto

Me imagino que 33 años de ejercicio profesional dan para acumular cierta experiencia en campos muy diversos.
Sin embargo, parece que nunca tuvieras el tiempo necesario para hacer un alto en el camino e intentar poner orden en esta experiencia acumulada, llena de intentos, fracasos, nuevos intentos y algún que otro éxito profesional.

A través de este blog pretendo poner orden en todas estas experiencias, reflexionar sobre ellas y compartirlas. Creo que es una tarea ineludible en los tiempos de cambio que estamos viviendo.
Mi intención es ordenar estas reflexiones en tres grupos, todos ellos dentro del ámbito de la edificación.

§  Conservación.
§  Sostenibilidad.
§  Gestión.

Aunque en la actualidad el producto del sector de la construcción sigue siendo el edificio como objeto físico y se sigue considerando mayoritariamente que su actividad finaliza con la entrega del mismo a los usuarios, su realidad en el entorno construido se extiende a lo largo de toda su vida útil.
Así, el Informe del CCEIM sobre “el Cambio global en España 2020-2050”, define el sector de la edificación como el conjunto de las actividades destinadas a producir y mantener la habitabilidad necesaria para acoger las actividades sociales.

Este cambio ya había sido descrito con detalle por Herman Templemans en su libro “Economics of property management” y se puede resumir en el siguiente esquema:

El edificio se contempla así como pensado para producir los espacios necesarios para la realización de los “procesos primarios” que se desarrollan en los mismos. La demanda de edificios no se refiere por lo tanto al edificio como tal, sino al conjunto de “servicios de habitabilidad” que permiten el desarrollo de las actividades, generalmente a lo largo de un dilatado periodo de tiempo. Este hecho afecta a todos los intervinientes en el proceso de vida. La complejidad se acentúa por la diversidad de horizontes temporales de cada fase del proceso (de uno a dos años para la construcción, entre cinco y diez años para una utilización puntual, y de periodos de tiempo mucho más amplios para los diferentes usos que varían con el tiempo y abarcan toda la vida del edificio).

Esta permanente adaptación a los cambios de uso requiere una gestión (proceso de explotación para Templemans) del "edificio objeto" para obtener de él esos "servicios de habitabilidad" que dan satisfacción a las nuevas exigencias.
He incluido esta reflexión en la primera entrega del Blog porque es la idea base sobre la cual espero estructurar todas las demás.

Espero que sea de vuestro interés y que sirva de base de discusión, reflexión e intercambio de opiniones.